RH Positivo.
Un candidato entra por un enlace y, cinco compuertas después, sale un empleado listo para firmar. Los que no pasan caen al agua y no cuestan un peso.
La IA lee la hoja de vida.
Las lee todas en minutos y saca lo que importa: qué ha hecho cada persona, qué sabe hacer y qué huecos vale la pena preguntar.
¿Encaja con el cargo?
Compara cada hoja de vida con lo que pide el cargo y da un puntaje que cualquiera entiende. No mira edad, sexo ni foto.
Entrevista por voz.
El candidato responde por voz desde el celular, cuando pueda. La IA escucha y señala lo bueno y lo flojo de cada respuesta. Quien decide es una persona.
¿Es quien dice ser?
Confirmamos que es quien dice ser y consultamos Policía, Procuraduría, Rama Judicial y listas. Solo a los finalistas, a nadie más.
Todo en verde. Alguien aprueba.
Con todo en verde, alguien de la empresa da el sí. Contrato, datos y afiliaciones salen por el mismo enlace.
Se cobra por el que sí.
Una cuota mensual y, al firmar el contrato, una cuarta parte de un salario. El que no pasó no cuesta nada. Si el contratado no supera la prueba, ese pago queda a favor para el reemplazo.